lunes, 28 de julio de 2008

Camino a la gordura

Siempre digo en broma que yo hace 15 años corría 5 kilometros diarios y hoy corro como 50... pero en el carro. Sí, una de las razones de mi gordura fue desde que deje que cuatro ruedas suplantaran totalmente a mi par de piernas. A los 14 años ya pesaba 80 kilos y fue en ese entonces la primera vez que decidí tomar el control. Dejé de comer grasas diarias, nada de mantequilla o mayonesa, nada de dulces y mucho ejercicio. Me mantuve así por 8 años y en cuanto al ejercicio corría unos 25 kilometros a la semana y gracias a ello a los 22 años pesaba solo 83 kilos que en mi 1,83 metros de estatura me hacian ver hasta flaco. Creo que el colesterol en esa época lo tenia en 140 y la glicemia en 75. Pero fuea ahi, cuando comence a trabajar y compré mi carro, fue ahi donde ocurrió lo que pudiesemos llamar "Camino a la gordura". Al cabo de dos años ya pesaba 103 kilos que todavía se podían disimular gracias a mi estatura, pero ahi sonaron mis alarmas ya que a ese ritmo hubiese llegado a los 200 kilos. Hubo una pausa de unos años en la que controle mi peso, claro sin bajar un solo gramo, pero ocurrió el otro hecho que me adiciono 14 kilos mas: me casé. Demostré en vivo y directo, en carne propía, todas las estadisticas que hablan acerca de ello: el matrimonio es sinonimo de aumento de peso. Y aqui estoy ahora, con las alarmas disparadas otra vez, por ahora he logrado parar el aumento pero es tiempo de torcer el rumbo de mi caminata.

martes, 8 de julio de 2008

El Reto

Siempre me ha gustado comer no puedo negarlo y mi físico es una prueba andante de ello. Gracias al sentido del gusto he adquirido unos 117 kilos de peso en estos 35 años de existencia. No se si mi gordura es la razón mas importante por la que me llevó a crear este blog o el hecho de haber decidido rebajar parte de mi redonda humanidad, o tal vez sea que quiera contar el proceso o ese espiritu de escritor dormido ( o tal vez escribidor como leí por ahi) que siempre se despierta en mis sueños, pero lo cierto es que estoy ante un reto: rebajar en un porcentaje apreciable sin que esto sea una tortura o me aparte de ese mundo del gusto y del sabor que tanto me apasiona. Estoy claro: tendre que reducir en gran cantidad las calorias que consumo a diario, tendre que hacer mas ejercicio, pero también se me presenta la posibilidad de ampliar mi repertorio de sabores al probar nuevos platos, tal vez comida asiatica o un poco de vegetariana que unida a mi memoria del gusto me hagan mas facil la tarea. Despues de todo para que rebajar sino para eliminar ese sentido de culpa despues de comer el plato que tanto te gusta, es asi pues, vivo para comer.

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